Técnica: Fotografía digital
Lenguaje: Autorretrato · performance · puesta en escena · contraluz
Imágenes: 8
Estado: Proyecto terminado
La violencia doméstica puede permanecer invisible durante mucho tiempo. Sucede detrás de puertas cerradas, en espacios que desde fuera parecen cotidianos, y muchas veces se sostiene precisamente sobre el silencio y el miedo. Este proyecto utiliza el autorretrato, la puesta en escena y la luz como recursos para representar una situación de violencia y el estado emocional de quien la vive. La figura masculina aparece en contraluz, casi como una presencia amenazante, mientras el cuerpo femenino queda atrapado en una escena de tensión y miedo. No busco representar la violencia de forma explícita, sino acercarme a aquello que la precede y la acompaña: la angustia, la incertidumbre, la sensación de estar atrapada y la dificultad de pedir ayuda. La última imagen rompe esa dinámica. Una mano se alza para sostener un teléfono y pedir ayuda. Un gesto sencillo que representa un momento decisivo: romper el silencio y reconocer que no hay que afrontar la violencia en soledad. **Rompiendo el silencio** es una llamada a mirar aquello que muchas veces permanece oculto y a recordar que pedir ayuda también es una forma de recuperar la propia voz.