Técnica: Fotografía digital
Lenguaje: Autorretrato · performance · puesta en escena
Imágenes: 7
Estado: Proyecto terminado
Los cánones de belleza han construido durante generaciones una idea de cómo debería ser el cuerpo de una mujer: qué puede mostrar, qué debe ocultar, cuánto debe ocupar, cómo debe envejecer y hasta cuánto espacio tiene derecho a ocupar. Este proyecto utiliza los siete pecados capitales como punto de partida para cuestionar esas normas y la relación que las mujeres construimos con ellas. A través del autorretrato, la puesta en escena y el simbolismo, cada pecado se convierte en una forma de explorar las contradicciones que aparecen cuando intentamos encajar en un modelo de belleza que nunca termina de aceptarnos. ¿Somos víctimas de unos cánones que se nos imponen desde fuera? ¿O nos convertimos también en cómplices cuando los interiorizamos, los reproducimos y aprendemos a juzgarnos con las mismas reglas? El proyecto no pretende encontrar culpables ni ofrecer respuestas cerradas. Pretende poner en evidencia esa tensión y preguntarnos hasta qué punto nuestra propia mirada sobre el cuerpo ha sido construida por los demás. Porque quizá la verdadera rebeldía no esté en alcanzar el canon, sino en cuestionar por qué seguimos intentando encajar en él.