
















El autorretrato fotográfico es, para mí, una forma de explorar, comprender y expresar las situaciones que vivo. Como ser humano, experimento momentos de alegría y momentos de tristeza, y cada uno de ellos me enseña algo sobre mí misma y sobre el mundo. La fotografía es el instrumento que utilizo para plasmar esos aprendizajes, y que me ayuda a superar los obstáculos que se presentan en mi camino. Cuando miro un autorretrato de otro artista, siento que estoy observando una parte de su alma, la que él o ella ha decidido revelar. Sé que no es fácil mostrarse tal como uno es, con sus fortalezas y sus debilidades, y dejar que los demás perciban nuestros pensamientos más íntimos. Pero también sé que es algo muy liberador, que nos permite conectar con nosotros mismos y con los otros.